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Netiquette en la vida real: Las exposiciones

8, 24 de 2006-04-24 de 2006

Este viernes, Lolipop y yo decidimos que no podíamos posponer más la visita a Faraón, la exposición de Egipto en la Fundación Canal. Nos levantamos prontito para ir, esperando que en un día laborable y lectivo no hubiera mucha gente.

Craso error.

Hubo de todo. Desde excursiones del IMSERSO hasta decenas de colegios en actividades escolares, pasando por algún que otro come margaritas de Bellas Artes medio fumado.

No voy a hacer una reseña de la exposición, ni de la de Christo y Jeanne-Claude (lo mejor, los bocetos con diferencia) porque ya hay gente que las ha hecho y muy bien. Me voy a concentrar en esa gran olvidada: La Educación. Más en concreto, en la serie de convenciones sociales que harán de tu visita y de la de los demás una experiencia mucho más agradable.

Aquí van algunos pasos básicos. Plus en el uso de sonrisas, gestos de amabilidad, "buenos días", "por favor" y "gracias":

1) Para empezar bien, hay que contribuir a que las filas sean correctas y ordenadas. Esto contribuirá a una mayor eficacia en la compra de entradas y en la entrada al espectáculo. Sí, no miento, una fila de a dos suele ser más manejable que una de a seis. También hará que la presencia de los suecos (mirar más bajo) se haga más notable.

2) Cuando se llega a una cola, se pide la vez. Sí, señora, como en la Charcutería. Aunque tengo sospechas más que fundadas que quien no pide la vez para sacar las entradas, tampoco lo hace cuando va a comprar chopped. No vale andar distraídamente a ver si metiéndose en algún hueco y haciéndose el sueco, consigue hacer que por arte de magia las 50 personas alineadas que ya estaban esperando desaparezcan.

Por desgracia, el sueco suele salir indemne de su aventura, porque la educación que a él le falta, impide que alguien de los que estaban en la cola le dé dos hostias. Como mucho se oirán murmullos y alguna que otra mirada ofendida, pero el sujeto suele ser inmune. Si a alguien se le ocurre reprenderle, aunque sea de manera correcta y amable, el sueco tendrá como salida el dejarle en evidencia gritando alguna diarrea verbal del tipo: ¡Estajuventuddehoyendíayanotienerespetohacianada!.

3) El umbral de seguridad se puede pasar de forma rápida. Es recomendable para las mujeres tener todo lo magnético y/o metálico en el bolso y el bolso listo para meterlo en la cinta de inspección. Los hombres deben asegurarse de dejar el móvil y las llaves en la bandejita, si pitáis, si no sabéis qué puede ser, señalad el cinturón, que suele ser la causa un 90% de las veces.

Ya dentro de la exposición viene la chicha y los pasos más importantes:

4) La señalización del recorrido es buena, es nuestra amiga. Los recorridos suele estar marcados a veces a través de los folletos, otras con flechas en el suelo, la mayoría con los números para escuchar las explicaciones de los audioguías y lo más recomendable es seguirlos. Es bueno para el desarrollo del sentido común y evitará que se formen dos corrientes para mirar los objetos expuestos. Cómodo y útil.

5) La clave está en mirar a tu alrededor. Si alguien está observando detenidamente un cuadro, un objeto o un panel, no está bien visto pasar por delante y menos, pararse enfrente obstaculizando la visión.

6) También se puede comentar en voz baja. Que lo digamos en voz queda no resta fuerza ni sentido al mensaje que queramos dar. Sobre todo es recomendable cuando vayamos a decir una gilipollez. Y esto es una verdad universal que se puede aplicar a cualquier situación de nuestra vida.

7) Hay vida en la ausencia de móvil. Sí, está comprobado que se pueden vivir al menos un par de horitas sin celular. Recomendable si llevamos el Paquito Chocolatero o el Opá, yo vi asé un corrá en mp3 real y a 60 db de potencia.

Hasta aquí la lección de hoy, amiguitos. De seguro se me ocurrirán más, pero de momento necesito repostar.

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