Mitos en pocas palabras: Dánae
11, 23 de 2006-01-23 de 2006

Dánae recibiendo la lluvia de oro Tiziano Vecellio
Dánae era una bella joven hija de Eurídice y de Acrisio, rey de Argos. Éste había sido advertido en un oráculo de que el bebé que concibiera su hija le causaría la muerte. Para evitarlo, Acrisio encerró a su hija en una gran torre con grandes puertas y candados de bronce. Sin embargo, el dios Zeus se encaprichó de ella y para poder acceder a la torre se transformó en fina lluvia de oro, atravesando con esta forma líquida los ladrillos de la construcción y tomándola carnalmente, lo que tuvo como resultado el embarazo de la joven.
Cuando Acrisio se enteró, no creyó la versión narrada por su hija, y sabiendo que su hermano gemelo Preto, con el que venía luchando desde el seno materno, había sido pretendiente suyo, creyó que él se las había arreglado para entrar a la habitación de su hija y allí la había poseído.
En un intento desesperado, Acrisio tomó a su hija y al bebé Perseo una vez que hubo nacido y los encerró en un arca arrojándolos después al mar, con la esperanza de que murieran. Zeus mostró su agradecimiento hacia la joven Dánae evitando su muerte en las aguas y ambos llegaron sanos y salvos a la isla de Sérifos, donde fueron recogidos por un pescador llamado Dictis.
Y de este mito nació una popular expresión que define la Urofilia.







